¿Eres tú uno de estos padres muy permisivos?

¿Con qué frecuencia has escuchado a padres hacer estas declaraciones?

  • Es solo una fase: crecerá a partir de ella.
  • Eso es exactamente lo que hacen los adolescentes: madurará.
  • Todos los niños son así: en realidad no hay nada que podamos hacer para cambiar eso.
  • Tienen que poder tomar decisiones por sí mismos.

Estas y otras son las declaraciones que hacemos que nos desconecta como padres.

Una de las mejores ilustraciones bíblicas de la crianza permisiva es Elí, un sacerdote del Señor en Silo. Su historia se encuentra en 1 Samuel 1-4, y la declaración más destacada sobre su crianza es 1 Samuel 3:13 cuando Dios dijo que juzgaría la casa de Elí para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado contra Dios y él no se lo ha impedido.

La historia nos da una enseñanza que no podemos ignorar. Elí era un hombre indulgente, algo vago y bastante contento con el status quo (o el que dirán). Tenía dos hijos a quienes la biblia registra que eran impíos y no tenían conocimiento de Jehová. Literalmente estos hijos de Elí no tenía valores, eran destructores y malignos. Abusaron de la obra de Dios y su pueblo. Se pervirtieron a sí mismos y a los demás. Y vivían vidas deshonrosa y públicamente  vivían avergonzando el nombre de Dios.

La respuesta de Elí fue mínima y no le puso limites. Habló pasivamente con ellos una o dos veces, pero no tomó ninguna otra medida. Su inacción, su pasividad parental, le costó mucho a él y a su familia. Examinemos y aprendamos de los errores de crianza pasiva de Elí.

  • LOS PADRES PERMISIVOS MUCHAS VECES DELEGAN EL DESARROLLO ESPIRITUAL A INSTITUCIONES Y AL ENTORNO

Aunque Elí crio a sus hijos al servicio del Señor, en la casa del Señor, crecieron para despreciar a Dios y su verdad. Los simples cambios de entorno, como la iglesia, la escuela o el grupo juvenil, no son garantías de que nuestros hijos vivirán honorablemente. Con qué frecuencia los padres cristianos colocan a sus hijos en entornos saludables solo para desconectarse y esperar que la institución se haga cargo. Esto simplemente no funciona.

Esto es especialmente fácil de hacer para las familias que sirven en el ministerio. Lo peor de todo es que se llenan la boca diciendo Dios obrara en Él. Dios no va a obrar en lo que Dios sabe que te toca hacer a ti como padres. Después de todo, Elí podría haber racionalizado «¿qué mejor lugar para criar niños que en el servicio del Señor?» Pero la negligencia y el ser permisivo tienen consecuencias desastrosas sin importar la vocación de los padres.

Los padres sabios asumen la responsabilidad personal de presentar a sus hijos personalmente a Dios. Se involucran plenamente en mostrar un caminar personal y una vida espiritual, esperando entornos saludables e instituciones de apoyo, solo para complementar lo que ya están enseñando y modelando.

  • PADRES PERMISIVOS EXCUSAN SU PROPIO PECADO Y EL PECADO DE SUS HIJOS

Básicamente, Elí justificó su propio pecado y él de sus hijos. La palabra dice que inclusive Elí puso a sus hijos por encima de Dios. No tomando cartas en el asunto y dejando que inclusive robaran de los sacrificios que iban a ser ofrecidos a Dios. Cuando robaban de los sacrificios tomando lo que querían y no lo que Dios le había establecido. La única razón por la que incluso les habló sobre su pecado fue porque la gente se quejó con él, no porque ÉL sintió la inquietud de amonestarlos porque habían deshonraron a Dios. No querían cambiar.

A veces toleramos el pecado en la vida de nuestros hijos porque no queremos renunciar al nuestro. Ellos lo saben y nosotros lo sabemos. Al hacerlo, cometemos un gran error de crianza. Deshonramos a Dios y respaldamos pasivamente a nuestros hijos haciendo lo mismo.

Los padres sabios lidiamos con nuestros propio pecado primero, luego humildemente y sinceramente guiamos a nuestros hijos a hacer lo mismo. Teniendo cero tolerancia para deshonrar a Dios, tanto en sí mismos como en sus hijos. No hay excusa, ni justificación; sino arrepentimiento.

  • ERRORES EN LOS PADRES PERMISIVOS BUSCANDO EVITAR LA CONFRONTACIÓN Y LA RESPONSABILIDAD

Ven a todos los demás culpables: el maestro, el pastor, el pastor de jóvenes, los otros niños, la iglesia, la escuela, etc. pero no ven su propia responsabilidad o las elecciones de sus hijos como la raíz del problema. Los padres pasivos culpan de los errores a todos y a todo lo demás, excepto a ellos mismos o a sus propios hijos. Siempre hay otro lugar para «enfocar la atención«.

Elí nunca se enfrentó a sus hijos ni se responsabilizó por su pasividad o su pecado. Nunca los dirigió a enfrentar la realidad de su pecado. Elí debió haber sacado a sus hijos de la posición de influencia y haber disminuido su capacidad de continuar en ese camino. En otras palabras Elí debió haberle puesto límites a sus hijos.

Los padres sabios son dueños de los fracasos de sus hijos. Primero inspeccionan sus propios corazones y le piden a Dios que exponga las fallas de los padres como negligencia, inconsistencia o enojo. Luego ayudan a sus hijos a asumir la responsabilidad personal de sus acciones. No defienden ni permiten que sus hijos culpen a otros. Y siempre apoyan a aquellos que los ayudarán a abordar los problemas bíblicamente, sin importar cuán vergonzosa sea una situación. La vergüenza es un pequeño precio a pagar por la restauración de la vida o el rescate de un futuro.

  • LOS PADRES PERMISIVOS TIENEN LA VERDAD PERO NO LA APLICAN AL CORAZÓN

Se sientan en la iglesia semana tras semana, escuchando la predicación de la Palabra de Dios, pero realmente no escuchan. Al igual que las perlas que caen en la calle, la verdad las rodea, pero nunca penetra el corazón ni afecta el estilo de vida. La Palabra nunca sale de la iglesia con ellos. Nunca cambia las cosas en casa. La palabra registra que Dios ya habías resuelto matarlos. Porque en ellos no había ninguna intención de cambiar. Puede que ahora no sea una muerte literal, pero sí de una espiritual.  

Elí y sus hijos estaban en el ministerio, rodeados de la verdad a diario, pero nunca penetró profundamente en el corazón. Había una gran brecha entre la verdad de Dios y la vida que Dios nos demanda vivir. Lo que Dios dijo y cómo vivió Elí fueron dos cosas muy diferentes. Porque en ellos no se desarrolló una relación íntima con Dios. Es como cuando Job dijo De oídas te había oído; más ahora mis ojos te ven. 42:5 No es lo mismo proclamar a Dios de boca para fuera, que realmente intimar con Él.

Los padres sabios siempre viven con la realidad siempre presente de honrar a Dios en todas partes, todo el tiempo, en todas las formas posibles. Es una cosa de toda la vida, no de la iglesia o del domingo. Es una cosa del corazón. Sus vidas cristianas son 24/7 y vivir a la manera de Dios es una realidad siempre presente.

 

  •  LOS PADRES PERMISIVOS SE ENFOCAN EN LA MODIFICACIÓN DEL COMPORTAMIENTO EN LUGAR DE LA TRANSFORMACIÓN DEL CORAZÓN

Están más preocupados por minimizar la vergüenza que por moldear realmente el corazón. Elí no estaba alarmado por la maldad de los corazones de sus hijos. Estaba avergonzado por su comportamiento y las quejas que recibió. En otras palabras, si sus pecados no fueran tan públicos y vergonzosos, no se habría molestado en absoluto.

Los padres sabios no solo intentan modificar y tomar cartas en el asunto del comportamiento externo. Siempre piensan en el corazón y apuntan a la transformación del corazón. Siempre hacen la pregunta: «¿Mi hijo se está comportando solo externamente o su corazón está abrazando otras cosas?»

La modificación del comportamiento y la conformidad externa es una propuesta perdedora. Es una propuesta temporal y poco profunda. Siempre se rompe en algún momento, y los padres permisivos generalmente se sorprenden y solo se  sorprenden cuando eso sucede. Nuestros hijos necesitan convicciones profundas a nivel del corazón, construidas sobre la base de la palabra y no simplemente las expectativas de los hombres.

 

  • LOS PADRES PERMISIVOS INVIERTEN MUCHA ENERGÍA EN INTERESES PERSONALES, MINISTERIOS, CARRERAS, PERO POCO ENERGÍA EN SU ROL DE PADRES

De alguna manera, Elí encontró tiempo para servir a Dios, pero no tiempo para corregir a sus hijos, y Dios no estaba complacido. Uno de los versos más tristes del pasaje es 1 Samuel 2:25 Cuando Elí les dice a sus hijos. Si alguien peca contra otra persona, Dios puede mediar por el culpable. Pero si alguien peca contra el Señor, ¿quién podrá interceder?».

Más tarde, cuando Dios pronuncia el juicio sobre la casa de Elí, su respuesta es bastante asombrosa y desconcertante: «… Es el SEÑOR: que haga lo que le parezca bueno». Qué asombrosa resignación y pasividad.

Los padres sabios luchan apasionadamente por sus hijos. Interceden, intervienen, se comprometen plenamente con su mejor energía y esfuerzo. Están dispuestos a perder el mundo, pero no a sus hijos. Y Dios siempre honra esas prioridades correctas.

  • LOS PADRES PERMISIVOS ULTIMADAMENTE SE ABANDONAN A «LO QUE SERÁ …»

Elí aparentemente no invirtió mucha energía en tratar de lograr un cambio. Al menos la biblia no lo registra. Quizás se vio a sí mismo cómo víctima de las circunstancias o incapaz. De tomar la autoridad como padre en la vida de sus hijos. Esa creencia le hizo caer en la resignación paterna y en el abandono.

Los padres sabios nunca se rinden y nunca creen que sea demasiado tarde para que se produzca un cambio. A pesar de todo el desamor, el dolor, la vergüenza y la frustración, nunca abandonan la iglesia, nunca dejan al Señor y nunca dejan de pelear. En lugar de jugar un juego de culpas, simplemente siguen amando, orando y viviendo fielmente. Aunque los hijos estén sin un rumbo, ¡sigue siendo un ancla!

  • LOS PADRES PERMISIVOS RESPONDERÁN A DIOS POR SU PROPIA NEGLIGENCIA, NO POR LAS ELECCIONES DE SUS HIJOS

 Mientras nuestros hijos sean pequeños, nosotros somos responsables, pero nuestros hijos cuando crezcan entonces ellos tomarán decisiones que no podemos controlar. Dios los hace responsables de esas elecciones. Elí no era responsable de la maldad de sus hijos, pero era responsable de saberlo y no haber hecho nada. (1 Samuel 3:13)

Una motivación para despertarnos del ser padres permisivos debería ser el hecho de que seremos responsables de nuestra propia inacción. Tendremos que darles cuentas a Dios por ello.

Los padres sabios ven la acción como obediencia a Dios. Disciplinan y nutren a sus hijos no solo para mejorar las circunstancias, controlar el comportamiento o minimizar la vergüenza. Lo hacen porque ellos mismos son hijos obedientes de un Padre Celestial y buscando honrar a Dios. No en algunas cosas sino en todo.

La cultura de hoy y la familia típica nos dicen que es normal que los niños:

  • Se encierren en sus habitaciones.
  • Evite las relaciones cercanas con los padres.
  • Tener rebelión prolongada o malas actitudes.
  • Ser sexualmente activo antes del matrimonio.
  • Revelarse en contra de los padres.
  • Resistan la disciplina.
  • No someterse a las Autoridades(maestros, reglas, personas adultas)

 

Como creemos que estos comportamientos son «normales», tendemos a desconectarnos, a convertirnos en padres permisivos. Esencialmente, dejamos a nuestros hijos solos para que cometan sus propios errores sin dirigirlos. Sin explicarles las consecuencias de sus propias lecciones. A veces estamos cansados, o realmente no sabemos cómo lidiar con un problema. A veces la carrera u otros intereses nos distraen. Cualquiera sea la razón, la crianza permisiva es desastrosa.

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