Vivencias

Mis primeros años de homeschooling

¡Mis primeros 3 años de homeschooling!

Ya por aquí en el blog les había escrito de mi proceso y mi lucha con el sistema escolar, que no funciona. No funciona para niños que aprenden de forma diferente y tienen ciertos desórdenes de aprendizaje. Ahora les quiero contar los progresos que hemos tenido por los pasados años. Uno de los primeros procesos que yo tuve que enfrentar fue el desescolarizar mi mente. Sí, mamá y papá que me leen salir de la mentalidad de querer traer la escuela a tu casa. Salir de los estándares que están matando la imaginación y las ganas de aprender de nuestros niños.

Poder hacerle un plan de estudio adecuado para el niño. Suena algo que creemos no ser capaz de hacer. En mis primeros años ya les había comentado que yo quería todo perfecto. Con el currículo perfecto y yo solo sentarme y explicarle y ayudar, pero no fue así. Aquí les dejo la definición; En el diccionario castellano, escolarizar significa proporcionar escuela a la población infantil para que reciba la enseñanza obligatoria.

Las personas preguntan por currículos completos, pero yo no puedo hablar de currículos completos. Porque eso no ha sido una realidad en mi hogar en estos primeros años. Háblame de todo un poco, ahí si te puedo decir. (Estilo ecléctico y unschool son mis estilos)Homeschool te ofrece diferentes tipos de métodos y filosofías. La escuela en casa o el homeschooling

¿Qué es homeschooling? El homeschooling es bien individual, porque cada familia es diferente. Podemos escuchar recomendaciones y referencias de currículo, pero por eso siempre enfatizó mucho conocer a sus hijos y sus necesidades. Eso es lo que te va a ayudar en conjunto con tu instinto de madre para poder cubrir sus necesidades. 

Otra cosa que no me quito el sueño fue tratar de ponerlo al grado. Mis primeros años me enfoqué en lo vivencial y no tenía el currículo perfecto que quería. El plan de Dios era que confiara primeramente en Él. Muchas veces creemos que, tenerlo todo va a resolver todos los problemas y no es así. Mi hijo no sabía utilizar el tenedor y el cuchillo bien. Y eso era una prioridad para mí, el estar en la escuela no me brindaba el tiempo suficiente para hacer las cosas con calma.

Otra cosa es que mi hijo tenía problemas de conducta. Aunque se portaba bien en la escuela. Cuando salíamos a lugares públicos como, restaurantes, tiendas, iglesia, e incluso en el hogar. Mi niño tomó terapia de comportamiento por un año. No sé si lo había comentado antes, pero las mismas funcionaron hasta cierto punto. Había algo que yo entendía, que tenía que hacer yo.

Hay cosas que como padres las tenemos que hacer nosotros. El sistema de vida que estamos viviendo nos está llevando, cada vez más, a delegar lo que nos corresponde a nosotros. A nosotros los padres NO me canso de decirlo, ni de repetirlo, Dios te dio la responsabilidad de tu(s) hijo(s) a ti. No al sistema escolar, ni todas las otras terapias y ayudas o programas que se puedan inventar. TUS HIJOS TE NECESITAN A TI. 

Mi esposo a sido parte de programas que han creado para ayudar a los padres con los hijos. Estos programas tratan de ponerle una venda a los problemas del hogar. Problemas que crearon sus padres delegando en los sistemas de gobierno y dejando su responsabilidad de lado. El sistema escolar también les enseña a los niños a rebelarse le a los padres.

Bueno, además de los problemas de conductas, la lectura era otra cosa que había que trabajar. Encontrar esos libros que le dieran amor por la lectura. Buscar trabajar las emociones, las mismas que estaban por todos lados. Mi niño es muy sensible, pero el control de las emociones es importante.

La primera visita de la biblioteca buscando libros según el «grado» hubo una explosión de emociones. Ver el libro de capítulos, su nueva realidad exploto en llanto. Y mi reacción fue, pero ya tú estabas leyendo en la escuela, lee. Luego de llorar por un rato le digo okay, yo leo unas páginas y tú lees otra.

Comencé a negociar con él, para leer, para escribir, etc. Sus miedos y sus inseguridades eran grandes. Mi error creer que porque ya iba a la escuela en años anteriores me facilitaría la escuela en casa. Cometí el error de querer traer la escuela a casa. Según me iba adentrando a este mundo, mi mente se iba desmantelando. Yo estaba sola, al principio tuve una amiga que me explico algunas cosas sobre homeschooling. Me enseño lo que funcionaba para ella y su familia. Pero mi realidad era otra para mi familia.

Yo no tenía ningún grupo de apoyo o (co-op) porque cuando busque no se acomodaban a mi presupuesto. La primera excursión que hicimos la hicimos solitos los dos. Nos fuimos a un museo, el cual había un aerial obstacle course. Yo bien emocionada, me monto con él. Yo nunca le he tenido miedo a las machinas mecánicas, ni a las alturas. Él se subió conmigo y se bajó porque le dio miedo. Yo la hice solita y me lo disfruté. Al rato él me dijo mamá, así me llama él, yo lo voy a hacer y lo hizo. Un miedo superado y una madre orgullosa que estuvo ahí para ser parte de ese logro. 

Nuestros lazos crecieron y sus miedos e inseguridades fueron cediendo. Ese año fui a una convención de homeschoolers. Que era muy conocida entre homeschoolers aquí en la Florida. Era específica de gifted y struggle learners aprendí tanto. Yo me bebía las lágrimas mientras mi mente se abría a entender mucho más a hijo.

Mi esposo fue conmigo a esta convención y él también se identificó. Mi esposo se vio allí reflejado también y sabía que esto era lo mejor. El mismo probo el sistema escolar y termino saliéndose de la escuela. Por maestros que no supieron hacer su trabajo y un sistema que lo dejo afuera. Él no encajaba en ese sistema porque su mente creativa no pertenecía allí.

La creatividad siempre ha sido algo señalado. Está bien para un hobby, pero no para hacerlo de carrera. ¿Cuántos han escuchado de eso? Qué hipócritas vamos al museo a ver las obras y los cuadros que hicieron otros. Admiramos a Picasso, pero el pequeño Picasso que tenemos en casa le decimos que no.

Le doy gracias a mi esposo por su comprensión y apoyo para darle lo mejor a sus hijos.

Experimentar la vida de una forma vivencial y en familia debe ser normal. Nos acondicionaron a pensar que llevar a nuestros hijos con extraños es normal. Con personas que no comparten nuestras mismas costumbres, ni creencias. Enseñar la aceptación y el respeto sin imposición, porque sale de manera orgánica y natural. Desde un lugar seguro y desde la confianza del hogar. Esa es la socialización verdadera.

Otra cosa que inicie fue otra terapia de habla, pero esta vez con otra terapista. En esta evaluación me di cuenta de que él también tiene el trastorno de procesamiento auditivo. El (ADT) (siglas en inglés APD). ¿Qué es esto? 1. Discriminación auditiva: Es la capacidad de notar y diferenciar entre sonidos distintos y separados. “No están detectando las diferencias sutiles en los sonidos». También les puede resultar más difícil aprender a leer y expresarse con claridad.

2. Discriminación (auditiva) figura-fondo: es la capacidad de distinguir del ruido de fondo los sonidos importantes, seguir instrucciones verbales o escuchar una voz entre el desorden auditivo.

3. Memoria auditiva: La memoria auditiva incluye la capacidad de recordar cosas que escuchamos, tanto a corto como a largo plazo. Los niños con una memoria auditiva débil o deficiente tienen problemas para recordar rimas infantiles y letras de canciones, aprender cosas a través de la recitación y recordar información, a menos que esté escrita.

4. Secuencia auditiva: Es la capacidad de entender y recordar el orden de los sonidos. Teniendo en cuenta esto con más razón se le dificultaba la lectura. Más encima de eso tienes un sistema que no toma en cuenta nada de eso. Tampoco toma en cuenta el desarrollo individual de cada niño y la madures.

Esto también se refleja en la lectura, por tal razón él siempre va a tener «problemas». Hasta que su celebro tenga la madures para detectar esas conexiones. Simplemente, la lucha de escuchar a las maestras con la cantaleta. De siempre del «atraso» no quería seguir escuchándola. Nuestros niños necesita aprender, pero no necesitan que les estén diciendo casi todo el tiempo las cosas que hacen mal. Lo que cada niño necesita es ser respetado en su ritmo de aprendizaje.

Les comentó que una vez mi niño me relato. Como 2 años después de haber salido de la escuela. Me dijo que los niños que no leían al corriente con los otros niños básicamente los castigaban. Los niños más «inteligentes» podían hacer otras cosas divertidas en el salón. Los que estaban retrasados tenían que leer mientras miraban a los otros divertirse. Me comento que un niñito lloraba diciendo que era un bruto. Nosotros enviamos los niños a la escuela aprender, no a ser señalados.

Este año pasado(2020) donde nos encerraron. Puedo dar fe de que el homeschooling fue lo mejor que nos ha pasado. Nosotros nos vimos afectados en el sentido que nosotros hacemos muchas actividades afuera. Y como saben, las actividades estaban limitadas. Puedo decir y dar fe que mis hijos emocionalmente estuvieron estables. Claro extrañando algunas cosas porque es normal.

Cada día encontramos la forma de divertirnos. Salimos a correr bicicleta, jugaron en su piscinita, fueron a la playa. Conocieron vecinos que no conocían y experimentamos la vida de otra forma. Conectamos como familia y hasta acamparon dentro de la casa.

Esta aventura todavía no termina, pero lo mejor de todo es que nos tenemos para seguir caminando por la vida de la mano del Eterno. Hay momentos que todo fluye y hay otros que parece que comencé ayer. Vamos un día a la vez…

 

 

 

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